Ya está bien de tanto “idolatrar” los libros ¡!!!. Paremos de considerar a estos montones de pulpa vegetal blanqueada con sosa y rellenos de diminutas figuras de tinta desparramadas cual hormigas pisoteadas, como los depositarios universales del saber de la humanidad ¡!!ESTO ES UNA FALSEDAD ¡!!!!!!!!!!!!.
El valor de un libro es sólo el valor de la inteligencia del que lo creó, y el número de cerebros que realmente han merecido la pena en la historia de la raza humana se pueden contar con los dedos de una mano ………………
Por lo tanto, propongo que a partir de ahora en cada reunión mensual, siguiendo el ejemplo de grandes hombres como Hitler o Gengis Khan, se proponga "un libro para quemar” ¡!!!!.
De esta manera podremos vengarnos de esos paniaguados, meapilas, mentecatos y mamporreros que se llaman a si mismos “escritores”.
Si además, como hacia el inefable Pepe Carvallo, podemos disfrutar de un buen ágape al calor de una chimenea alimentada con el ejemplar seleccionado, quizás estemos haciendo algo bueno por la literatura …. y la gastronomía ¡!!!!.
Atentamente,
Mefistófeles.